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Las regiones metropolitanas españolas hacia la madurez

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Retos demográficos y socioeconómicos en un nuevo contexto urbano

Tras décadas de expansión, las grandes regiones metropolitanas españolas están experimentando en la actualidad una transición hacia una nueva etapa de madurez urbana y demográfica, vinculada al descenso en la creación neta de hogares por el efecto de una estructura demográfica menos favorable. El freno urbanístico que están viviendo en la actualidad las regiones metropolitanas españolas también tiene su base demográfica, al igual que la tuvo la expansión urbana que se vivió durante la época dorada de la suburbanización, y es de carácter estructural. Los baby boomers se dispersaron en la metrópolis más que ninguna otra generación en un contexto de escasez de vivienda y presión al mercado inmobiliario y ahora son las generaciones más vacías que nacieron a finales de los ochenta las que mayoritariamente forman hogares. La transición ha sido rápida, como lo fue la caída de la fecundidad en aquella época. Además, el ritmo de desaparición de los hogares por la cúspide de la pirámide demográfica va en aumento y alimenta la caída de la creación neta de hogares, que aunque seguirá siendo positiva en la próxima década, sobre todo en las coronas más alejadas del centro metropolitano, estará muy lejos de los niveles que la propia estructura demográfica generó pocos años atrás (Gráfico 1). El componente migratorio, por supuesto, puede alterar este escenario, pero debería cobrar mucha intensidad para contrarrestar los dictados de la estructura demográfica.

GRÁFICO 1

Fuente: Elaboración propia a partir del Padrón Continuo (2015) y de la tasas de jefatura extraídas de la Encuesta de Población Activa (2015).

En esa región metropolitana más madura, que apenas añadirá nuevos espacios al tejido urbano existente, la movilidad residencial jugará un papel clave para entender la evolución de las desigualdades sociodemográficas en el territorio. La dinámica territorial de ésta, además, está experimentando también un proceso de transformación hacia un patrón más complejo. Queda ya muy atrás ya la etapa en la que la dispersión era la gran protagonista de la pauta territorial de los flujos residenciales. Ahora, nos encaminamos hacia una convivencia de diferentes tipos de flujos, dispersión, re-urbanización, periferia a periferia, y todo en un marco en el que los cambios de residencia apuntan hacia una mayor frecuencia (asociada al repunte del alquiler como forma de tenencia), y en el que hay que considerar la heterogeneidad de comportamientos de la población de nacionalidad extranjera.

«Una mirada a micro escala nos permite identificar diferencias muy notables entre los perfiles sociodemográficos que participan en los flujos residenciales de los barrios. Si es este el patrón que impera en los próximos años se corre el riesgo de perpetuar y acentuar los desequilibrios existentes, contribuyendo así a la polarización urbana».

Más allá de su patrón territorial, el papel de la movilidad residencial será clave para aumentar o reducir las desigualdades de nuestras grandes ciudades. Cuanto menos determinado esté el origen y el destino de los cambios de vivienda por el perfil sociodemográfico de la población, más equilibrado será el espacio urbano. Sin embargo, una mirada a micro escala nos permite identificar diferencias muy notables entre los perfiles sociodemográficos que participan en los flujos residenciales de los barrios. Si es este el patrón que impera en los próximos años se corre el riesgo de perpetuar y acentuar los desequilibrios existentes, contribuyendo así a la polarización urbana (gráfico 2).

GRÁFICO 2

Fuente: Elaboración propia a partir de los registros de cambios de domicilio interno del Ayuntamiento de Barcelona. *Nota: En el eje de abscisas aparecen los 73 barrios de la ciudad ordenados según la proporción de personas con estudios universitarios de cada grupo de edad.

Los procesos de substitución y de renovación de población pueden adquirir una importancia notable en la configuración de los espacios urbanos del mañana. Por un lado, y pese al actual contexto de menor presión al mercado inmobiliario desde un punto de vista general metropolitano, determinadas zonas están concentrando una elevada demanda de vivienda que está generando un marcado aumento de los precios, seleccionando así unos flujos residenciales que tienen una fuerte capacidad de modificar la composición sociodemográfica de esos sectores, aumentando la presencia de las capas sociales más altas. Mientras tanto, otras zonas parecen no escapar de su especialización hacia los estratos sociales más bajos. La experiencia de otras urbes del mundo occidental nos dice que en determinados sectores de la ciudad la vivienda se ha convertido en un bien exclusivo (y excluyente) y que ésa área de exclusividad se ha expandido desde los barrios centrales, generando una progresiva suburbanización de la pobreza. Otro fenómeno que debemos seguir, es la novedad que representa para el sistema urbano español la inminente llegada de los sectores con vivienda construida durante las décadas de 1950, 1960 y 1970 a una fase de progresiva desaparición de sus primeros moradores. Son sectores, localizados mayoritariamente en la periferia de las ciudades centrales, en los que se experimentará un proceso natural de renovación demográfica en un corto periodo de tiempo. Si obedecemos a lo que nos dice la literatura, las características de las viviendas y del entorno, su localización y la composición sociodemográfica, determinarán los perfiles de las personas que llegarán a esos barrios. En tanto que esas características son relativamente heterogéneas es posible que asistamos a todo tipo de situaciones e incluso que algunos de esos barrios se conviertan en opciones reales para grupos de población que se van descolgando en la carrera por vivir en los barrios más elitizados de la ciudad.

Las dimensiones del puzle metropolitano ya las conocemos; ahora se trata de profundizar en la compresión del movimiento de sus piezas, la población, y anticipar así su efecto en los procesos de segregación y polarización territorial de nuestras ciudades.

Esta entrada es un resumen del artículo El advenimiento de las regiones metropolitanas maduras en España: retos demográficos y socioeconómicos en un nuevo contexto urbano , publicado en el número 23 de Panorama Social, sobre Retos demográficos. Puede acceder aquí al contenido completo de la revista.

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