Logo Funcas

La tasa de abandono educativo en España cae al 12,8% en 2025, pero persisten los retos para alcanzar el objetivo europeo de 2030

Comparte esta entrada

El Ministerio de Educación acaba de actualizar el dato de la tasa de abandono escolar temprano en España, que se sitúa en el 12,8% en 2025.


Esta tasa mide el porcentaje de jóvenes de 18 a 24 años que no han completado la educación secundaria superior y no siguen ningún tipo de formación. El Ministerio destaca en su nota «el distinto comportamiento que ha tenido este indicador en año 2025 para los hombres, aumentando ligeramente, +0,2 p.p., mientras que para las mujeres ha continuado su descenso, -0,5 p.p». La evolución media para ambos sexos confirma la tendencia descendente –aunque a un ritmo cada vez más moderado en los últimos años– iniciada tras el máximo histórico del 32,2% en 2004. Aún así, España sigue situándose entre los países con mayor abandono escolar de la Unión Europea, solo por detrás de Rumanía, y aún lejos del objetivo europeo del 9% fijado para 2030.

El abandono escolar continúa siendo un fenómeno profundamente desigual desde el punto de vista social. La probabilidad de abandono es mucho mayor cuando la madre solo ha completado la educación primaria frente a aquellos jóvenes cuyas madres cuentan con estudios superiores. Asimismo, los varones y los jóvenes de origen inmigrante presentan tasas de abandono significativamente más elevadas, lo que refleja la persistencia de brechas educativas asociadas al origen socioeconómico y al género.

Las consecuencias del abandono escolar trascienden el ámbito educativo y tienen un impacto económico y social relevante. Los jóvenes que no completan la educación secundaria superior presentan mayores tasas de desempleo, menor estabilidad laboral, menores ingresos a lo largo de su vida y un mayor riesgo de exclusión social. A nivel agregado, el abandono educativo temprano se asocia con menor crecimiento económico, menor recaudación fiscal y mayor gasto social, además de peores resultados en salud y participación social.

La dificultad para reducir la tasa de abandono por debajo del umbral del 12% sugiere que las políticas aplicadas hasta ahora, aunque efectivas, resultan insuficientes para abordar los factores más persistentes del fenómeno. Por ello, Funcas subraya la necesidad de una estrategia integral, que combine medidas educativas, sociales y laborales. El esfuerzo coordinado entre centros educativos, familias y administraciones públicas será clave para consolidar la tendencia descendente observada en los últimos años y acercar a España al objetivo europeo.

Comparte esta entrada