Dentro del paquete de medidas aprobado el pasado 20 de marzo, el gobierno ha reducido hasta junio de 2026 tanto el IVA –del 21 al 10%– como el impuesto especial (IEH) aplicable a gasolina y gasóleo de automoción, este hasta los niveles mínimos establecidos en la normativa europea: de 0,474 a 0,359 euros por litro para la gasolina y de 0,380 a 0,330 euros por litro para el gasóleo. En la práctica, esta rebaja fiscal supone una reducción total de 29 céntimos de euro en el litro de gasolina y 23 céntimos en el gasóleo y, por tanto, supera a la bonificación de 20 céntimos vigente entre abril y diciembre de 2022.
Los hogares españoles consumen una media anual de 840 litros de carburantes (un 57% gasolina y el 43% restante de gasoil). A partir de esta información, se ha computado el coste fiscal de la reforma para los 19,8 millones de hogares residentes en España. Durante los tres meses de vigencia de la rebaja fiscal, esta medida supone un coste recaudatorio total estimado de 1.055,6 millones de euros, de los cuales 341,4 millones corresponden a la menor recaudación de accisas y 714,1 millones a la de IVA.
El coste trimestral de esta reforma equivale, aproximadamente, al 1% de la recaudación conjunta de IVA y de IEH. A diferencia del escudo fiscal desplegado en 2022, esta rebaja fiscal ha entrado en vigor con las reglas fiscales en marcha. Reduciendo, por tanto, el estrecho margen presupuestario del Gobierno para cumplir con los compromisos de déficit público. Debe tenerse en cuenta que el objetivo oficial de déficit en 2025 es del 2,5% y del 2,1% en 2026. Aunque la cifra de déficit de 2025 será publicada oficialmente el próximo 30 de marzo, desde el Ministerio de Hacienda se ha adelantado que se alcanzará el citado objetivo del 2,5%, lo que ayudará a que el impacto del paquete fiscal sea más asumible. Sin embargo, la prolongación de las medidas introducirá importantes tensiones para el cumplimiento de la senda de déficit comprometida con Bruselas.
El ahorro fiscal medio por hogar durante el trimestre de vigencia de la medida rondaría los 90 euros hasta junio de 2026. En promedio, por hogar este ahorro equivale a un depósito extra de 60 litros de carburante. No obstante, existen importantes diferencias por nivel de renta, oscilando entre los 30 euros para hogares con una renta inferior a 18.000 euros y los 290 euros para rentas superiores a 90.000 euros anuales. El cuadro muestra con claridad que, a mayor nivel de renta, mayor ahorro fiscal. De hecho, la regresividad es una fuerte crítica a este tipo de rebajas fiscales generalizadas. Donde esta medida puede resultar positiva es en zonas rurales con insuficiente implantación de transporte público, donde el uso del vehículo privado resulta imprescindible para la vida familiar o laboral.


