En 2025 el número de viviendas transmitidas fue de 714.000, la cifra más elevada desde 2007. Con respecto a su evolución trimestral, se mantuvo una cierta estabilidad, aunque con un repunte al final del año, que no ha tenido continuidad en el primer tramo del ejercicio actual (gráfico 1).
El número de viviendas transmitidas entre enero y marzo fue un 2,6% inferior al del mismo periodo de 2025 y un 1,6% inferior al del trimestre anterior (con cifras corregidas de estacionalidad), si bien este resultado puede haber estado influido por la mala meteorología de enero y febrero. El descenso fue especialmente acusado entre las viviendas de menos de un año de antigüedad. No obstante, hay que destacar que las cifras se mantienen en una media mensual de en torno a 58.000, nivel históricamente elevado, que, con la excepción de 2025, no se registraba desde los máximos de 2007.
El número de hipotecas constituidas en los dos primeros meses del año (no hay dato aún para marzo) revela un patrón similar al de las transmisiones, con una cifra mensual media en línea con las registradas en la segunda mitad de 2025. Por otra parte, el crédito nuevo para la adquisición de vivienda, que durante 2025 había mostrado una aceleración intertrimestral más clara e intensa que las compraventas, ha truncado esta tendencia en el primer trimestre de este año, al registrar una bajada del 2,4% con respecto al trimestre anterior (gráfico 2).
El euríbor a un año aumentó en marzo y abril hasta el 2,7%, cinco décimas por encima del nivel de febrero, previo al conflicto en Oriente Próximo. Hasta el mes de marzo, la subida de este índice, que es la principal referencia para el mercado hipotecario español, apenas se había trasladado al tipo de interés medio del crédito nuevo para la compra de vivienda, que registró un valor igual al de febrero y únicamente siete centésimas por encima del de enero.
Respecto al precio de la vivienda, no se dispone aún de datos relativos al primer trimestre de este año, pero a la vista del comportamiento de las compraventas, cabe esperar que las subidas hayan continuado, aunque a menor ritmo que en trimestres anteriores. El ritmo de construcción de nuevas viviendas se mantiene estable en niveles semejantes a los de los últimos años, y por debajo de la creación de nuevos hogares, de modo que el déficit de viviendas sigue aumentando, y presionando al alza sobre los precios.
En suma, los datos del primer trimestre apuntan a una estabilización del mercado de la vivienda en un nivel relativamente elevado, aunque en los próximos trimestres podría sufrir una cierta contracción, de mayor o menor magnitud según el comportamiento de los tipos de interés y de la evolución de la incertidumbre global.

