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La recaudación fiscal desde 2021: una expansión comparable a la de los 2000

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La recaudación de los cuatro principales impuestos (IRPF, IVA, Impuesto de Sociedades e impuestos especiales) se disparó tras la pandemia. Con una tasa media anual para el periodo 2021 a 2025 del 10,6%; aunque con picos próximos al 15% en 2021 y 2022 ¿Son excepcionales estas cifras en nuestra historia reciente? Los datos muestran que no.

Dejando a un lado los shocks de crisis financiera y pandemia, la serie suavizada recogida en el gráfico 1 (con una media móvil de 8 trimestres) permite identificar tres fases diferenciadas. Concretamente, (i) expansión de 1997 a 2007, (ii) desplazamiento lateral de 2011-2019 (iii) y de nueva expansión de 2021 en adelante. En esos tres periodos, el promedio de crecimiento anual (en sus tasas originales) ha sido de 9,1%; 3,3% y 10,6%.

El actual periodo de expansión recaudatoria lleva 20 trimestres en positivo con una tasa media trimestral del 10,2% (desde 3er trimestre de 2021 a 2º trimestre de 2026). La comparación con igual número de trimestres del boom inmobiliario (tercer trimestre de 2002 a segundo de 2007) arroja una tasa del 10,5%. Como se puede ver en el gráfico 2, la escala de expansión dibuja sendas ligeramente diferentes. Pero el nivel alcanzado al final de esos dos períodos es prácticamente el mismo (índice de 622,2 en el boom frente a 620,1 en el periodo actual).  


En ambos periodos, la recaudación de los cuatro principales impuestos se ha multiplicado, aproximadamente, por 1,5. La diferencia está en su origen. La expansión del boom se sustentó en el ciclo inmobiliario y el fuerte crecimiento de la demanda interna, mientras que la actual es una combinación de fuerte recuperación tras la pandemia, fuerte crecimiento de los precios y crecimiento del empleo. En términos de inflación, el acumulado del periodo 2021 a 2025 fue del 20,5%, superando ampliamente al 15,7% del periodo 2003 a 2007.

Por tanto, el efecto de la progresividad en frío está siendo más intenso en la actualidad que lo fue en el periodo del boom. De hecho, en esos años se tomaron algunas medidas contra la inflación. De una parte, la tarifa fue deflactada un 2% en 2005. Y de otra, la reforma de IRPF de 2007 actualizó los mínimos personales y familiares ayudando a corregir los efectos de la inflación sobre la carga fiscal efectiva. Por el contrario, durante el período actual no ha habido medidas correctoras generalizadas.

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